Antonia Domínguez Galdeano

Me gustaría contar cómo fue nuestra experiencia: primero vinieron mis hermanas y cuando tuvieron trabajo vinimos mi madre, mi otra hermana y yo; mi padre se quedó en la Atunara. Para vender la casa (la equivocación más grande de su vida).

Ahora viene lo más duro, adaptarse a Cataluña fue muy duro. Mis hermanas trabajaban todas, mi hermana Pepi con 14 años, pobrecita, y mi madre limpiando casas reventada de trabajar para ganar cuatro duros. No tuvimos ayuda de nadie, nos teníamos que espabilar para comer y pagar todo los gastos de la casa, yo me río de los emigrantes que vienen a España. Quizás esto parezca racista. Fue duro, cuando mis padres trabajaban en Gibraltar estábamos muy bien en el pueblo y vivíamos muy bien, claro que mis padres trabajaban mucho pero se podía vivir bien, nosotros éramos una familia privilegiada, vivíamos en la calle Canarias de la Atunara. Si alguien pregunta a las personas mayores por Antonio patara seguro que le informa.